Director: Silvio Verliac              

Si alguien pensó que Maduro y su banda entregarían el poder fácilmente, después de 25 años, pecó de cierta benevolencia y o inocencia para con estas personas.

Foto: Una manifestante  durante las protestas contra los resultados electorales después de que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se adjudicaran la victoria en las elecciones presidenciales del domingo, en Puerto La Cruz, Venezuela, el 29 de julio de 2024. REUTERS/Samir Aponte

 

 

Aquí, como lo entendemos no se trata solamente de una cuestión ideológica.

La dictadura cívico militar que encabeza el heredero chavista, no tiene grandes diferencias con otras dictaduras que se mantuvieron por décadas, y que llamaban periódicamente a votar a sus ciudadanos, por caso la de Alfredo Stroessner en Paraguay.

Se emparentan con personas que toman el poder, realizan elecciones fraudulentas, no transparentes, no limpias, y/o no competitivas.

Tienen el poder de las armas y aliados internacionales, de uno u otro lado del arco ideológico.

Se trata de mantener el poder y sus privilegios para ellos y sus acólitos a como dé lugar, sin importar en verdad una mayoría de compatriotas que no disfrutan de sus beneficios. 

Silvio Verliac