Director: Silvio Verliac              

 En qué consiste la Nueva Ruta de la Seda a la que se sumará Argentina.

En el siglo I AC. se produjo el encuentro de las dos civilizaciones que hasta ese momento dominaban el mundo. La civilización china y el mundo helénico se encontraron en esa época en lo que es el actual Uzbekistán. Este encuentro dio origen a lo que luego se conocería como la Ruta de la Seda. La antigua Ruta de la Seda fue una red de rutas comerciales extendidas por el continente asiático, que transitaron los mercaderes desde el siglo I a. C. Las rutas comerciales conectaron China con Asia Central, India, Persia, Arabia, Siria, Turquía, Europa y África. Su nombre se originó por ser la seda el producto estrella que se exportaba desde China

 

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 La nueva ruta de la seda y Argentina

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La noticia del acuerdo argentino - chino se formalizó durante la reunión que mantuvieron los presidentes Alberto Fernández y Xi Jinping en Beijing días atrás. La incorporación de Argentina al megaproyecto global chino pronostica conseguir más de 23.700 millones de dólares para financiar obras e inversiones. Además, se firmaron otros trece acuerdos de cooperación en diversas áreas.

"Con esta decisión, el gobierno nacional rubricará diferentes acuerdos que garantizan financiamiento para inversiones y obras por más de 23.700 millones de dólares, generando un nuevo hito en la relación bilateral que en los últimos 15 años se amplió y fortaleció notablemente", destacaron desde el Gobierno argentino.

Según se precisó, este financiamiento se obtendrá en dos tramos: uno ya aprobado por 14 mil millones de dólares bajo el mecanismo del Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica (Decce) y otro por 9.700 millones de dólares, aproximadamente, que la Argentina presentará en el Grupo Ad Hoc creado entre ambos países para iniciar el trabajo, tras la adhesión a la Franja y la Ruta de la Seda.

 

Críticas a la iniciativa

El objetivo de China es acelerar la llegada de sus productos a mercados más lejanos, iniciativa que comenzó con Xi Jinping en 2013.

China ya ha financiado trenes, carreteras y puertos, y las empresas de construcción chinas han obtenido contratos lucrativos para conectar puertos y ciudades, financiados por préstamos de bancos chinos, 

Se espera que la iniciativa implique un total de US$1 billón en inversiones.

Pero para los críticos, la Nueva Ruta de la Seda, o “Iniciativa de la Franja y la Ruta” (“yi dai yi lu” en mandarín, BRI por sus siglas en inglés) no solo representa un audaz aumento de la influencia geopolítica y estratégica de China, facilita que otros países adopten sus estándares tecnológicos, por ejemplo en telefonía 5G, sino también el endeudamiento de los países receptores, en el que ahora estará Argentina. Por Silvio Verliac