Opinión: Por Silvio Verliac
En ciencia política la diferencia fundamental entre legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio, es que en la primera, el gobernante sea elegido en elecciones limpias, transparentes, competitivas y periódicas. Es el caso del delasotismo primero, y su sucesor Schiaretti después. En el segundo ítem, la legitimidad de ejercicio, es la sumatoria de los resultados de lo que el gobernante ejecuta durante su mandato. - Además, la táctica y el error de estrategia de JXC.
Es bastante simple en términos de comprensión para el ciudadano, que vive el día a día en su ciudad y provincia.
Estrategas comunicacionales, prensa oficialista o no, operadores políticos, no pueden construir un relato favorable, que tenga cabida, si no se condice con los hechos.
Juan Schiaretti, funcionario del menemismo en los ´90, ministro de José Manuel de la Sota, y tres veces electo gobernador de la provincia de Córdoba, no hubiera podido ungir como su sucesor natural, a un ex intendente de la ciudad de San Francisco, luego llevarlo a presentarse como candidato a intendente a la desafiante ciudad de Córdoba, y por estas horas, ponerlo como cabeza del proyecto de Hacemos Unidos por Córdoba, y vencer por tres puntos porcentuales a Juntos por el Cambio, y cerca de cuarenta a los candidato del kirchnerismo y de Libertad Avanza, si, Schiaretti, no hubiera legitimado su autoridad en ejercicio.
Fue un error político de dirigentes de Juntos por el Cambio, no todos, que impidieran integrarlo a la fuerza, conformando un gran frente.
Schiaretti, peronista, no fue ni es kirchnerista, en la provincia menos kirchnerista del país, segundo distrito electoral de Argentina.
Priorizaron la interna, la táctica cortoplacista, y no la estragedia de las elecciones generales.