Director: Silvio Verliac              

Chalup

Maximizar el placer y minimizar el dolor. Diversos tratados se refieren a estas ideas centrales de Bentham y Mills, que ya las planteó Epicuro en la Antigüedad. Por supuesto se basan en principios morales y éticos. Pero también prácticos. El factor Concordia.

 

Bentham fue el introductor además del panóptico. Habrán escuchado: una construcción radial de cárceles, donde un solo guardia, en una torre central podría controlar muchos presos, que a su vez no pueden verlo, creando una paranoia que obligaría a estos, a comportarse de determinada manera por temor a ser descubiertos.

Este sistema gustó a muchos y no solo para el sistema penitenciario. Se pensó que podría ser utilizado también en cualquier otra institución que requiriera de un cierto grado de autoridad y control, como escuelas o fábricas.

Foucault después se refirió en extenso, críticamente a ello, y más acá Zygmunt Bauman y David Lyon.

Lo cierto es que ser utilitarista en Concordia, a la manera concordiense, es mucho más placentero que disvalioso.

Ser utilitarista permite obtener grandes dosis de placer físico y espiritual.

Significa decirse simpatizante del tal partido, nunca neutral si es que ello es posible, y obtener grandes beneficios.

Trae más fortuna que dolor, y dejando la ética y moral de lado, permite vivir una vida placentera.

Por eso decimos, que las ideas de Bentham y Mills son “utilitaristas a la concordiense”.

Silvio Verliac / Casa Tomada

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