Rogelio Frigerio dejó en claro en las semanas previas, y particularmente ayer en su discurso, bajo un aguacero en Villa Paranacito, que este lunes 26 de febrero, el primero de sus cuatro inicios de ciclo lectivo en la provincia como Gobernador, comenzaran las clases en tiempo y forma. Qué dijo, y por qué era una victoria política.
“Muy buenos días a todos a pesar de la lluvia”, comenzó Frigerio.
“Y ahora que el primer acto oficial que hago como gobernador acá, en mi Villa Paranacito. Así que esto genera para mí una emoción adicional tener la declaración de parte del presidente municipal (el intendente Melchiori le hizo entrega del diploma de huésped de honor y le regaló un mate como presente, como se vio en la transmisión de Casa Tomada); también para mí es algo muy especial; tengo que reconocer que es la escuela que me quedaba más cerca también, por eso estoy acá, me costó salir del “Guazuncho”, y le debe haber pasado lo mismo a los alumnos.
Pero bueno vale la pena el esfuerzo de estar acá en este día con la lluvia, pero tengo hoy también que decirles algo muy importante, quiero hablarles del ejemplo, de la importancia del ejemplo, de la importancia de los padres en un día tan difícil como éste, en una comunidad con muchos caminos de tierra, para enviar sus hijos a la escuela; el ejemplo que dimos todos los entrerrianos, la comunidad educativa primero por supuesto.
Pero toda la comunidad, todos mis funcionarios; los padres todos se pusieron al hombro tener las escuelas listas para empezar hoy las clases; tiene mucho que ver con el ejemplo; a mí me han visto también en escuelas de la provincia, dando el ejemplo.
Yo les quiero decir algo que siento profundamente – continuó - en un momento tan difícil como el que estamos viviendo como país, como provincia: no sentirme solo, sentirme acompañado por toda la comunidad en esta cruzada que dimos los entrerrianos para poder empezar las clases en tiempo y forma; emoción de alegría y de gratitud eterna que me acompañaron; una cruzada que a muchos les hizo acordar otras viejos buenos tiempos en dónde era muy común que la comunidad educativa, los padres, la sociedad, tirara una mano para poner las escuelas en condiciones; muchas maestras me decían esto se hacía antes y tiene mucha importancia lo que hicimos, primero porque no llegábamos si no, la verdad es que como encontramos las escuelas y los procesos de licitaciones y de compras que son muy engorrosos en la provincia, no hubiéramos llegado, sin la ayuda de toda la sociedad de Entre Ríos, y segundo, que más allá de que sea una responsabilidad mía, del gobernador de la provincia, que todos nos sintamos comprometidos con ese objetivo, con el objetivo de que arranquen las clases en tiempo, con el objetivo de cumplir los 190 días de clase, que no son negociables, no pueden ser negociables esos 190 días de clases; se juega el futuro y el desarrollo de Entre Ríos. Por supuesto también quiero agradecer por el acompañamiento que tuvimos de los representantes de los gremios de UDA, AMET. Muchas gracias por estar en este día tan especial, por poner el hombro.
Yo le quiero agradecer también a todas las maestras, los maestros de nuestra provincia que estén hoy acá en la escuela, abriendo la escuela para los alumnos y lo quiero agradecer especialmente. Porque yo sé las dificultades que sufre la comunidad educativa. Yo sé que el sueldo no alcanza. Yo sé que les cuesta llegar a la escuela. Yo sé que muchas veces sienten que no están acompañadas por el poder político de la provincia o del país poniendo el hombro. Y por supuesto es mucho más digerible está difícil situación, si ve a un gobernador y a un gobierno que no va solo del discurso; la educación tiene que ser una prioridad en serio no una vez al año; todos los días el gobernador tiene que estar preocupado si una escuela no abre, si una lancha está rota y no puede llevar a los alumnos a la escuela en Islas, tiene que estar encima de eso porque no hay nada más importante para un gobernador garantizar que todos los estudiantes de la provincia tengan acceso a una educación de calidad, tengan acceso a 190 días de clase en cada rincón de Entre Ríos.
Yo voy a trabajar incansablemente para que eso se dé de esta manera; por supuesto que es como decía mucho más digerible para una maestra un maestro que hace muchas veces hasta 50 km de una escuela a otra, ver que el Gobernador termina con los autos oficiales para uso personal de los funcionarios, es mucho más digerible para una maestra para un maestro ver que en la provincia se terminaron los gastos reservados, se terminaron los cargos por amiguismo; hay maestros que están esperando hace muchísimo tiempo en una suplencia la titularización docente en la provincia, y ven con mucha bronca que por política, por ser amigo de un funcionario entran los empleados a planta permanente. Yo sé que la situación es difícil lo comprendo, y lo sé y voy a hacer todo el esfuerzo que esté a mí alcance, pero mientras tanto agradezco profundamente, agradezco profundamente que pongan el hombro, toda la comunidad educativa, porque no hay nada más importante que los estudiantes puedan estar hoy, porque la escuela tiene que volver a hacer el centro de la comunidad de cada pueblo y de cada ciudad de la provincia.
En un momento tan difícil como éste también tiene que estar para poder darle de comer a muchos niños o niñas que sin esta posibilidad no llevarían nada al estómago; es así la realidad, es así de cruda y es así la exigencia que tenemos todos; el gobernador primero, pero toda la comunidad.
De nuevo muchísimas gracias a todos, a todos los entrerrianos por permitirnos este día gracias” - cerró.
Sin dudas, era una victoria política la de Frigerio, que a pesar del recorte de nación, a pesar del paro de Ctera al que se plegó Agmer, a pesar del diluvio, no iba a permitir que las clases no comenzaran en tiempo en una escuela pública, como lo pide una mayoría de la sociedad.
S.V.
Casa Tomada