
Paraná fue escenario de una foto cargada de simbolismo: Javier Milei y Rogelio Frigerio compartiendo "escenario", y promesas de futuro, mientras el país transita una crisis económica y política de final abierto. El encuentro, que buscó mostrar coordinación entre Nación y Provincia, llegó en medio de un contexto complejo: los mercados se agitan y el Gobierno Nacional enfrenta tensiones internas por denuncias resonantes.
Frigerio, fiel a su estilo moderado, ordenado y con perfil de gestor, mantiene la calma en un escenario de extrema volatilidad. Pero sabe que el clima cambió desde aquel momento en que tejió la alianza con La Libertad Avanza: entonces, el gobierno nacional gozaba de expectativas y crédito político; hoy, acumula conflictos y desgaste.
De la costanera de Paraná al tablero electoral
El acto en el Parque Urquiza buscó un tono épico. Milei, megáfono en mano, en medio de la gente, pidió no aflojar. Frigerio, a su lado, acompañó con gesto de respaldo institucional.
Sin embargo, el verdadero escenario no está solo en la costanera sino en las urnas del 26 de octubre, cuando Entre Ríos renovará tres bancas en el Senado (dos por la mayoría y una por la minoría) y cinco en Diputados.
La boleta única de papel sumará una capa de complejidad: bajo la etiqueta Alianza La Libertad Avanza, los primeros candidatos a senador y diputado nacional pertenecen al espacio de Milei. Ese detalle vuelve inevitable la pregunta: ¿La elección se nacionalizará o se provincializará?
En otras palabras, ¿los entrerrianos votarán pensando en la gestión de Milei o en la de Frigerio?
Concordia, termómetro del cambio
Desde 1983, Concordia fue un bastión peronista. Hasta que en 2023 perdió la intendencia y el color político cambió por primera vez en cuatro décadas.
Esa derrota aún resuena: el peronismo atraviesa un proceso de reconstrucción, y la actual gestión provincial intenta consolidar su legitimidad en un terreno que, aunque conquistado, todavía no está firme.
Frigerio capitaliza esa imagen de eficiencia y gestión —virtudes que contrastan a los gobiernos anteriores—, pero enfrenta un dilema: ¿hasta dónde le conviene abrazar el proyecto libertario, hoy con signos de desgaste, sin que eso erosione su capital propio?
El riesgo del arrastre nacional
Milei llega con una base electoral sólida pero tensionada. La recesión, los conflictos internos en el gabinete con denuncias mediante, y la sensación de descontrol en temas económicos han desdibujado la narrativa.
En este contexto, los candidatos nacionales de su espacio en Entre Ríos —que encabezan las listas legislativas— podrían recibir el impacto de ese desgaste.
Para Frigerio, el desafío es mantener el equilibrio entre mostrar cercanía con Nación y diferenciar su gestión provincial, apostando a un voto que valore la administración ordenada, pragmatismo, más que afinidad ideológica.
Una elección con final abierto
A tres semanas de los comicios, sería arriesgado aventurar qué peso tendrá la ola nacional en las urnas entrerrianas.
Si la elección se provincializa, Frigerio tiene margen para sostener su dominio territorial. Si se nacionaliza, la volatilidad del clima político podría alterar cualquier pronóstico.
Por ahora, el gobernador apuesta a la gestión, las obras y el diálogo. Milei, a mantener viva la mística libertaria.
Silvio Verliac
CT