«La educación erosiona la resignación y la sustituye por un grado de confianza, una conciencia de elección, la certeza de que se puede tomar decisiones, cambiar circunstancias y mejorar la vida». Peter Adamson.
LA SALIDA DE LAS CRISIS
Para que esas políticas, dice el politólogo Guillermo 0´Donnell -sobre las salidas de las crisis- no solamente se decidan (la parte más sencilla, obviamente), sino que además se pongan en ejecución, es necesario que se cumplan tres requisitos:
1) Tanto los agentes privados como los públicos deben tener como mínimo un plazo mediano como horizonte temporal relevante. Pero en las condiciones que estamos discutiendo, es improbable que este sea el caso. Incluso es difícil que los líderes del gobierno tengan un horizonte temporal que no sea el de corto plazo, porque la crisis significa, en primer término, que ellos deben dirigir toda su atención a extinguir los fuegos que brotan por doquier y, en segundo lugar, que sus puestos están constantemente en peligro.
2) Si se quiere que la estabilización, y especialmente las políticas estructurales, sean algo más que una vulgar traslación de cualquier interés que tenga acceso a ellos, los agentes estatales pertinentes deben ser capaces de reunir y analizar información compleja, estar suficientemente motivados en la búsqueda de alguna definición del interés público, y considerar su papel en la elaboración de esas políticas como un episodio gratificante en sus carreras.
3) Algunas políticas sólo pueden implementarse exitosamente pasando por negociaciones complejas con los diferentes actores organizados que demandan un acceso legítimo al proceso. (0′ Donnell, Guillermo, p.22-23).
ESTADO (LAS ÁREAS «MARRONES»)
En las áreas marrones hay elecciones, gobernadores y legisladores tanto nacionales como estaduales. Las fracciones políticas que funcionan en esas zonas, aun cuando pueden ser normalmente miembros de los partidos nacionales, no son más que maquinarias personalistas, ansiosamente dependientes de las prebendas que puedan extraer de los organismos estatales nacionales y locales.
Esas fracciones y los gobiernos locales funcionan en base a fenómenos tales como el personalismo, amiguismo, prebendalismo, clientelismo y otros por el estilo.
Como saben muy bien los antropólogos, ese es un mundo que funciona según un conjunto de reglas pormenorizado, aunque no escrito, con burocracias estatales, algunas de ellas grandes y complejas, o también extremadamente politizadas y pobremente remuneradas, donde el
significado mismo del término «corrupción» se vuelve confuso. (O’Donnell, Guillermo, p.10)
EDUCACIÓN Y DEMOCRACIA
La Formación Ciudadana en Educación hace imposible eludir el problema de los valores, las relaciones sociales, las prácticas. Para abordarlos, hay que ser conscientes que en Argentina muchas veces resultan contradictorios con los conceptos que pretendemos que se enseñen.
Para ello es necesario hacer visible la tensión entre el discurso, el deber ser y la realidad concreta como manera de que no queden vacíos, sin referencia ni sentido para el proceso de enseñanza aprendizaje.
Es necesario que se traduzca en una práctica, en un ejercicio activo, en una capacidad crítica frente a los problemas y en una postura frente a situaciones de la realidad. Por Sivio Verliac
Referencias
O’Donnell, Guillermo. Estado, Democratización y ciudadanía. (1993). Revista Nueva Sociedad Nº 128. Buenos Aires
Varela, María Celeste. Formación ciudadana y vínculo pedagógico. (2013) DIFUSIÓN de derechos y ciudadanía en la escuela / Juan Antonio Seda (coordinador). Eudeba. Buenos Aires