La iniciativa, de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de Adicciones, nació de la mano de Jorge Mario Bergoglio en Buenos aires, luego se extendió al resto de América Latina, con la participación institucional de la OEA, y busca llegar a otras regiones del mundo. ¿Qué tipo de comunidades se necesitan para que los jóvenes y adolescentes puedan encontrar pertenencia, cuidado y un sentido de propósito antes de que otros intervengan para ocupar ese lugar? Además, datos preocupantes.
Centros de acompañamiento como primera dimensión, se plantearon en el encuentro que se desarrolló esta semana en Roma, y contó con el cierre de León XIV este jueves.
La segunda dimensión que se puso sobre la mesa fue la integración social: trabajo, adquiriendo habilidades.
El enfoque reiteraron, no niega la ciencia, sino que agrega una dimensión más.
“Familia de los más rotos”, y los que “han sido dejados al borde del camino “, se señaló. El ser comunidad, acoger la vida y acompañarla, remarcaron en el encuentro.
El Manual fue desarrollado en un proceso donde intervinieron más de trescientas personas de América Latina y el Caribe, y que el encuentro contó con la presencia de representantes de otras regiones del mundo. Un mapa que reúne dimensiones espirituales, eclesiales, comunitarias, psicológicas y neurobiológicas.
La paz y la NO delegación en otros de crear condiciones que protejan a los jóvenes, es consigna.
Todos tenemos responsabilidad compartida, dijeron, identificando los factores de riesgo individuales, familiares, comunitarios y estructurales. Luego, vienen las respuestas comunes y los caminos posibles.
Comunidad local
En zonas afectadas por la violencia y el desplazamiento los niños y jóvenes necesitan un lugar seguro y un sentido de pertenencia, fue una de las cuestiones que se abordaron.
Para encontrar el camino, aseguraron, es necesario:
- Conocer nuestro dios.
- Comprender nuestra identidad.
- Reconocer la dignidad humana.
Salvar a una persona con adicción significa también salvar a su familia y, en última instancia, ayuda a salvar a la sociedad, proclamaron en el encuentro.
La prevención empieza en casa
La prevención no comienza necesariamente en una institución especializada se encargaron de marcar. Puede dar inicio con tres preguntas aparentemente sencillas en el seno de la familia: ¿Dónde está tu hijo? ¿Con quién está? ¿Y qué está haciendo?, citaron como ejemplo práctico.
El diálogo y la vida familiar crean un entorno seguro, y cuando los jóvenes encuentran seguridad, confianza y aceptación dentro de sus propias familias, hay menos espacio para que un grupo criminal se presente como una fuente alternativa de pertenencia, también fue motivo del trabajo.
Investigaciones
Por otro lado, el investigador y catedrático Piotr Chomczyński ha desarrollado estudios cualitativos sobre las trayectorias de reclutamiento juvenil y consumo de sustancias en América Latina (incluyendo estudios comparativos y de campo centrados en la violencia y la juventud en contextos de vulnerabilidad urbana).
La tesis central del hallazgo cuestiona una visión reduccionista de determinismo económico. La literatura criminológica y sociológica tradicional solía encasillar la entrada de los jóvenes al circuito de las drogas o la criminalidad violenta como un “mecanismo de supervivencia” o de necesidad material, arroja el resultado del informe científico.
Chomczyński y sus colaboradores demuestran en sus estudios de campo que las motivaciones expresivas e identitarias suelen ser igual o más determinantes que las puramente instrumentales.
Búsqueda de agencia y respeto
En entornos donde las instituciones tradicionales (escuela, mercado laboral, familia) no ofrecen rutas de integración social o estatus, la cultura de calle o la vinculación al circuito de drogas opera como un espacio alternativo de construcción de prestigio, advierten.
El estatus y reconocimiento: La jerarquía del entorno ilegal otorga validación entre pares, afirman en base a los resultados.
Aventura y riesgo
La adrenalina y la búsqueda de experiencias intensas funcionan como catalizadores en la juventud, convirtiendo la transgresión en un fin estilístico y emocional en sí mismo, revelan.
Religiosidad, Ciencia y Drogadicción
Este hallazgo conecta de forma directa con los otros dos ejes:
- Ciencia: Muestra que el consumo y la adicción juvenil de acuerdo al estudio, no son solo un déficit socioeconómico o una alteración neurobiológica, sino una respuesta a una crisis de sentido, identidad y pertenencia.
- Religiosidad / Fe: Explica por qué las comunidades de fe — en este artículo se hace referencia a la Iglesia, pero hay también otras congregaciones que vienen trabajando — o los programas de rehabilitación basados en la espiritualidad pueden tener efectividad. La religiosidad no solo ofrecería desintoxicación; sustituye la necesidad de “respeto y pertenencia” por una red comunitaria y reorientaría la “búsqueda de sentido” hacia un propósito existencial.
El estudio etnográfico citado, realizado en Latinoamérica, advierte que cualquier intervención médica o social que solo busque el control del impulso o la asistencia económica, fracasará si no aborda la necesidad de los jóvenes de sentirse valorados, reconocidos y en cierto sentido desafiados.
Una cruel realidad
Las drogas ilícitas no solo son consumidas por jóvenes. El narcotráfico es un negocio que mueve millones y no se puede decir seriamente que es solo un fenómeno de clase, ni etario. Los operativos de saturación, allanamientos, secuestros de estupefacientes, que son dados a conocer, muestran una ínfima parte del problema, y casualmente o no, suelen darse mayoritariamente en zonas periféricas de las ciudades, o, de controles que hallan aleatoriamente drogas ilícitas.
Hechos públicos y notorios recientes, como el caso de una joven en el barrio de Belgrano, en Buenos Aires, corriendo en la vía pública siendo perseguida, en un confuso episodio, por quien era o sería su pareja, el ex diputado Facundo Moyano, o del abogado y Sub-Comisario de la Policía de Entre Ríos Daniel Rosatelli, detenido por la Policía Federal Argentina por presunta participación en el tráfico de estupefacientes, son ejemplos que quienes son o fueron representantes del Estado, en diferentes poderes, consumirían drogas ilícitas, y/o estarían implicados también en el negocio. Todo esto está siendo materia Judicial.
A ello hay que sumarle el lavado de activos. A finales de febrero de este año este medio publicó Narco S.A.:
https://www.casatomada.ar/inicio/index.php/noticias/interes-general/narco-s-a
El informe cerraba: “Si el negocio puede escalar en Argentina, está contestándose con hechos. Podemos preguntarnos qué tan tarde llegaremos a verlo en toda su dimensión”. No se trató en el artículo de una profecía, sino una estricta correlación de datos.
El Papa León XIV cerró hoy el encuentro en el Vaticano
El Papa de la Iglesia Católica dijo hoy en la finalización de la Comisión Pontificia para América Latina “la Iglesia debe ayudar a las familias rotas a sanar del abuso de drogas”.
León XIV animó a la Iglesia en América Latina a acompañar a las familias que sufren el dolor del abuso de sustancias, la violencia o la pobreza. Este jueves, reunido con los participantes saludó a las numerosas personas de centros comunitarios de fe que trabajan en el acompañamiento, la prevención, la recuperación y la integración de los jóvenes afectados por las drogas.
Reflexionando sobre el impacto del abuso de sustancias, señaló que "el sufrimiento y la esperanza no conocen fronteras", ya que los asistentes procedían de Asia, África, Europa y las Américas.
León señaló cuatro puentes que convergieron en la reunión, representando cuatro vías de cooperación.
En primer lugar, dijo, la Iglesia trabaja en estrecha colaboración con las organizaciones internacionales para combatir el abuso de drogas.
Destacó la colaboración de la Comisión con la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), señalando que ayudan a capacitar a las personas para las organizaciones comunitarias basadas en la fe.
En segundo lugar, el Papa dijo que la ciencia y la fe forman otro puente, ya que la Iglesia no pretende competir con la neurociencia, la psiquiatría o la salud pública.
"Más bien, busca arrojar la luz del Evangelio sobre ella a través de una comprensión integral de la persona humana", afirmó.
En tercer lugar, dijo que la Iglesia sirve como puente entre todos los continentes, donde personas con objetivos comunes se reúnen para "compartir su sufrimiento, sus esperanzas y su entusiasmo pastoral".
En cuarto lugar, la Iglesia y otras comunidades eclesiales emplean la fe como un lenguaje común para practicar el amor concreto hacia quienes sufren adicciones.
El Papa León destacó la centralidad de la familia, llamándola la "Iglesia doméstica" que atraviesa cada aspecto de los esfuerzos para combatir el abuso de sustancias.
La familia, dijo, "es el lugar donde la vida se nutre, se cuida y se le da dirección. No hay mejor protección contra las drogas que una buena familia".
Como dijo el Papa Francisco, la Iglesia busca "tocar la miseria humana, tocar la carne sufriente de los demás" citó.
"Hoy", lamentó León, "somos testigos del sufrimiento de muchas familias rotas, ya sea por el uso de drogas, la violencia, el reclutamiento criminal de un hijo, la pobreza o la falta de oportunidades que empuja a las personas a los márgenes", incluyendo la situación económica en la problemática.
En conclusión, el Papa León XIV alentó el trabajo de la Pontificia Comisión para América Latina y de todos aquellos que trabajan en el ámbito de las adicciones: "Que la Iglesia sea la familia de todos los que se quedan al lado del camino", dijo. "Construyamos una Iglesia que se detiene, se acerca, se conmueve con compasión, unge las heridas, da alimento y se convierte en un hogar".
©Casa Tomada
* Este artículo contó con información de Vatican News.