Cómo hizo su fortuna Lázaro Báez, cómo creó una empresa, Austral Construcciones, y se convirtió en el más grande contratista de la obra pública del sur, es el nudo gordiano de la Causa que tiene imputada a trece personas, hasta la mismísima vicepresidenta de la Nación (entonces presidenta) y otras doce personas, incluyéndolo. Vamos a estudiar ese nudo.

El abogado defensor Juan Villanueva, junto a Ariel Lineado, alegaron por más de cinco horas hoy, ante los jueces del TOCF 2 durante la primera de las tres jornadas, en su alegato de clausura de defensa de Lázaro Báez, tratando de identificar las supuestas imprecisiones de la acusación de Fiscalía, resaltando según ellos, las debilidades y falsedades del ofrecimiento probatorio realizado, estableciendo medios de prueba de su parte.
Báez está acusado por supuesta asociación ilícita agravada por su calidad de co-organizador y partícipe primario de administración fraudulenta agravada por haber sido cometida en perjuicio de una administración pública, por lo que la fiscalía solicitó una pena de 12 años de prisión, más el decomiso de bienes en forma solidaria.
Baéz y el nudo gordiano
Cómo hizo su fortuna Lázaro Báez, cómo creó una empresa, Austral Construcciones, que luego tomaría el control de otras, y se convirtió en el más grande contratista de la obra pública del sur, es el nudo gordiano de la Causa que tiene imputada a trece personas, hasta la mismísima vicepresidenta de la Nación (entonces presidenta) y otras doce personas, incluyéndolo.
Gordio era un labrador de Frigia (actual Anatolia, en Turquía) que tenía por toda riqueza su carreta y sus bueyes. Cuando los frigios decidieron que necesitaban un rey consultaron al oráculo y éste les respondió que se escogieran al primer hombre que vieran subido en un carro. Aquel hombre fue Gordio. Proclamado rey de Frigia, fundó la ciudad que lleva su nombre y, en señal de agradecimiento, ofreció al templo de Zeus su carro y ató la lanza y el yugo con un nudo cuyos cabos se escondían en el interior, tan complicado según cuenta la leyenda que nadie lo podía soltar.
La fiscalía en sus nueve jornadas de alegato, ofreció una serie de pruebas e hipótesis que hablan de una asociación ilícita entre Báez, el ex matrimonio presidencial y otros altos funcionarios, con el fin de defraudar al Estado.
Acá aparece una de las cuerdas del nudo gordiano. Hay que acreditar, más allá de toda duda razonable, que tanto Lázaro Báez, como Néstor Kirchner – ya fuera, de la supuesta asociación ilícita, por su muerte, que extingue la acción penal –, la entonces presidenta Cristina Fernández, y estos funcionarios, tenían una división de roles establecida al momento de la conformación de la asociación, que se materializó en los ilícitos, revelando la existencia de una actuación en connivencia, por parte de cada uno de los imputados.
Villanueva, comenzó hoy diciendo que los testigos destrozaron la acusación, en la etapa de instrucción, y que luego en el alegato simularon que no pasó nada de ello, que tergiversaron la prueba, que falsearon declaraciones testimoniales, y que omitieron deliberadamente considerar elementos de prueba que muestran la inocencia de Lázaro Báez. Recordemos lo que se escribió al comienzo de esta nota, todo alegato de defensa que se precie, debe tratar de identificar las supuestas imprecisiones de la acusación de Fiscalía, resaltando según ellos, las debilidades del ofrecimiento probatorio realizado.
La defensa fue por más al decir que el relato iba a ser desenmascarado.
Un asterisco: la asociación ilícita es y ha sido, motivo de debate doctrinario y jurisprudencial.
Sigamos. Para la defensa de Báez, hay ausencia total de pruebas, cayeron los fiscales en resoluciones caprichosas, interpretaciones irracionales, conclusiones ilógicas, intentaron incorporar otros expedientes que no forman parte, en resumen, demostrarían que la fiscalía, en fin, no probó ningún delito.
Este es el orden que planteó la defensa de Báez:

Para la defensa, Lázaro Báez no era un simple empleado bancario, sino que en el año 1974 ingresó al Banco Nación, y comenzó su ascenso, para luego pasar al Banco de Santa Cruz, donde llegó a subinterventor, alcanzando luego la máxima jerarquía en 1991, gerente general.
En 2000 Báez se retira de la actividad bancaria, porque se interesó por la actividad empresarial. Y en octubre de ese año, ingresa en el área construcciones, incorporándose a la constructora Badial SA con el cargo de director titular. Con esto, la defensa planteó, que, por ello, en ese entonces no estaba en planes de nadie, que Néstor Kirchner fuera presidente.
AUSTRAL CONSTRUCCIONES: el 8 de abril del año 2003, la defensa alegó que Báez junto al hijo del que fuera su amigo, Sergio Gotti, crean Austral, y presentaron el acta constitutiva, por ende, no era Kirchner aún presidente, tal como indicó fiscalía.

Como ven, es un nudo gordiano, difícil de desatar. A simple vista aparece como posible, pero si no se quiere actuar como indica la leyenda de Alejandro Magno, que lo solucionó con un golpe de espada, hay que ir desatando las partes, en este caso, qué es real y qué no, qué se puede probar, qué no, para tratar de llegar a la verdad.
En 2007 Báez adquiere participación accionaria en otra empresa constructora, KANK y COSTILLA, continuó con el alegato la defensa.
Aquí haremos una breve digresión; en toda la historia que contó y mostró el defensor, nunca se menciona hasta ahora, la amistad de Báez con el entonces presidente. Se dice esto, porque es otra de las cuerdas del nudo. ¿La amistad, que nunca fue negada (al punto tal que el propio Báez, salió del mausoleo con la señora de Kirchner en el entierro del ex presidente en octubre de 2010), fue definitiva para la empresa Austral Construcciones? ¿Alcanza para una asociación ilícita, quiero decir, está bien elegida la figura penal, por los fiscales?
Sigamos. Para la defensa no hubo administración fraudulenta, y no hubo sobreprecios.
Las pericias técnicas: para demostrar que su cliente es inocente de administración fraudulenta, y por ende de asociación ilícita, el proceso lógico al que quiere llegar Villanueva, que inferimos desde esta columna, la defensa contrastó las pericias de la defensa con la de fiscalía.
A eso se dedicó buena parte de la jornada, a desacreditar las pericias de la fiscalía, señalando que supuestamente existe “enemistad manifiesta respecto a Lázaro Báez y otras personas” y no poseer capacidad técnica, el ingeniero Roberto Panizza, del que van a pedir medidas respecto a su accionar, junto a Pablo Eloy Bona, que fueron, peritos de parte de la fiscalía.
También presentaron auditorías, como prueba.
Habían pasado más de 5 horas, y consideraron que la perita Alperovich era la única válida, objetiva.
Como se ve, el nudo gordiano ofrece un desafío. Podemos cortarlo de un espadazo, o intentar desatarlo. Por Silvio Verliac