Por Silvio Verliac | Casa Tomada | 29 de abril de 2026.
Esta mañana, la Cámara de Diputados de la Nación recibe al jefe de Gabinete Manuel Adorni para su informe de gestión. Es una obligación constitucional. Debería ser un punto. Sin embargo, lo que está ocurriendo en el Congreso no tiene demasiado que ver con la rendición de cuentas.
Javier Milei está en el recinto. El gabinete también. El oficialismo difundió un video con música de “Rocky”. Alguien repartió pochoclos. La oposición acumula 4.800 preguntas de las cuales el Ejecutivo respondió escritas de antemano algo más de 2.100, menos de la mitad. El funcionario convocado llega bajo sospecha judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Nada de esto es nuevo en Argentina. Lo novedoso sería que estos hechos no pasaran.
Lo que la escena dice antes de los discursos
Cuando un presidente asiste al Congreso para "apoyar" a su jefe de Gabinete en un informe de gestión rutinario, no está demostrando fortaleza.
El diputado Paulón lo dijo con cierta precisión cuando declaró que el Presidente venga a apoyar a Adoni significa que está en un momento de debilidad.
El oficialismo leyó esto, que podía ser visto así, y anticipó la escena: foto grupal, banda sonora de película de boxeo, grito de apoyo desde el palco. Si hay debilidad de sustancia, se intensifica la forma.
No sé trata de hipocresía corriente sino racionalidad adaptativa, dentro del sistema donde la imagen manda más que el dato.
La posverdad no es un defecto, es el sistema.
Hace años, cuando el Oxford Dictionary eligió post-truth - posverdad- como palabra del año, lo definió como "relativo a circunstancias en las que las personas responden más a sentimientos y creencias que a hechos".
Lo que ocurre hoy en el Congreso no es un debate sobre gestión. Se trata de una batalla de frames, de encuadres, cómo se define esta situación y sobre todo de cómo la población debería entenderlo.
El oficialismo necesita que la jornada se lea como consolidación. La oposición, como principio del derrumbe.
León Festinger lo describió ya en 1957 con el nombre de “disonancia cognitiva”: cuando la realidad contradice nuestras creencias, no cambiamos las creencias. Reducimos la importancia de la realidad. O encontramos una nueva narrativa que restaure la coherencia interna.
Cada actor en el recinto tiene ya escrita su lectura de lo que todavía no terminó de ocurrir, e imagina repercusiones.
La entropía y el eterno retorno argentino
La entropía, segunda ley de la termodinámica, dice que los sistemas tienden al desorden. Que es más fácil desarmar que armar, en definitiva. Que la energía disponible para hacer trabajo efectivo disminuye con el tiempo si no se introducen variables nuevas.
Argentina posee una especie de entropía institucional particular: cada vez que el sistema debiera encaminarse hacia - como este caso - un informe de gestión, obligación constitucional, un mecanismo de control, aparece la energía suficiente para convertirlo en caos.
El mecanismo deviene espectáculo, trinchera, en puro contenido de comunicación digital.
No falla por pura maldad. El sistema de incentivos premia por sobre todo esto.
Lo que importa y probablemente nadie va a discutir
El oficialismo habla de la herencia kirchnerista. La oposición más ruidosa busca el clip viral. La sesión puede durar horas y los titulares y las redes se escriben sobre lo que hizo y dijo Milei desde el palco, los pochoclos, y así, salvando las excepciones.
El control republicano existe en el texto constitucional, sin embargo el ejercicio real depende de actores que, en su mayoría, tienen otras preocupaciones.
Para terminar
Steve Tesich, el hombre que en 1992 acuñó el término “posverdad” escribió que el presidente Richard Nixon no tenía miedo que se conociera sobre el caso Watergate, porque “sabía que la verdad tendría poco impacto en nosotros”. O creyó saberlo.
Hoy en el Congreso argentino, nadie tiene demasiado miedo de la verdad. Sí, hay un considerable trabajo por quién logra el mejor encuadre.
-Silvio Verliac es director editorial de Casa Tomada. Esta nota fue escrita mientras se desarrollaba la sesión. Texto editado.